Joel
Joel es un chico trabajador, no tiene muchas pertenencias pero ha logrado conformar un hogar calido y afectuoso. Su esposa una mujer amable y joven, cuida del pequeño hogar y de su único hijo.
Hace unos meses Joel consiguió un trabajo como guardia de seguridad. Se le asigno cuidar la entrada de una residencia privada, donde no dudo ni un momento en mejorar el área de trabajo. Pinto su caseta, consiguió sonrisas y admiración de su patrón.
El trabajo no era fácil. Ser guardia era pesado, estar de pie y atento parecía sencillo pero era muy desgastante, sin embargo el esfuerzo valía la pena. Su familia lo merecía todo.
Una noche una mujer se acerco a Joel, estaba consternada por que su vehículo no avanzaba, así que le pidió ayuda al joven guardia. Joel le comentó que no podía subir al vehículo por reglamento, pero que en cambio podía empujar el auto hasta que este arrancara, la mujer accedió.
Sin embargo al momento de poner sus manos sobre el vehiculo, la mujer comenzó a gritar. De la nada una patrulla apareció.
La mujer inundada de histeria acudió a los oficiales para incriminar a Joel de haberse robado un celular. Los oficiales sujetaron a Joel; para cuando se dio cuenta ya estaba en la delegación, acusado de robo y asustado por las amenazas de los “policías”.
Su supervisor llego prontamente al lugar y llamo a los patrones para informar del hecho. Pronto las razones se hicieron evidentes, los policías le habían pedido horas antes a Joel, la suma de $3000.00 pesos para dejarlo en libertad. Pero Joel era humilde y esa cantidad se veía imposible de juntar.
Así que un inocente más se había visto embaucado.
Los patrones de Joel no lo dejaron solo. Contrataron un abogado y esperaron que el hacer las cosas de manera correcta le diera pronta libertad al asustado guardia.
Todo se veía turbio. La mujer que había acusado a Joel nunca regreso a ratificar; el celular no tenía chip y había aparecido de la nada. Por ende se vislumbrara la libertad para Joel, pero los oficiales que lo habían aprendido hicieron presión. Así que el viernes a Joel le fue declarada auto de formal prisión. Joel lloró; que sería de su familia, que sería de él.
La cárcel esta llena de inocentes como Joel, que son embaucados por los supuestos policías que protegen la ley. Gente humilde que no puede acceder al soborno agresivo de personas sin moral.
La historia de Joel es cercana, es el guardia de mi residencia. Un joven que es honesto y trabajador, pero que infortunadamente callo en las redes de la corrupción policial que infecta nuestro país.
El día de hoy sus patrones siguen tratando de sacarlo de una prisión a la que fue metido injustamente, pero todo se ve muy lejano. Sue esposa no para de llorar. Y la mujer de esa noche nunca regreso.
Las últimas semanas han estado de locos. La influenza desato una serie de eventos inesperados tan extraños, que inclusive yo acabe trabajando desde casa. Algo sumamente extremo pues mi jefe es muy obsesivo con el tiempo de trabajo. En fin no quiero comentarles por el momento la situación, ni nada que tenga que ver con un tema que muchos ya han explotado.
Estoy muy aburrida ¬3¬ y no quiero trabajar >.<U. Últimamente me e sentido muy dispersa, sin ganas de hacer nada solo quiero jugar y salir y hacer cualquier otra cosa que no sea trabajo.
La mayoría de los animes que veo, los comienzo a ver porque decido reseñarlos para la revista en la que trabajo. Así que no es de extrañarse que de entre estos títulos me encontrará una joya que se convirtiría en mi favorita durante los últimos 6 meses.


Adicta al Té Verde. Consultor en Sistemas e irremediable fan de anime y manga. Me gustan los bellos diseños a base de CSS, las consolas portátiles, las zarzamoras y la papaya con limón. Por ahora atravieso mi período Rosa-Verde... se nota?










